Beltaine es el quinto Sabbat del año, y el segundo en importancia tras el Samhain. Se lo conoce también por los nombre de Víspera de Mayo (May Eve), Beltain, Belthaine, Beltane, Belotenia y Cetsamhain (por estar opuesto al Samhain en la Rueda del Año), entre otros. Se celebra en la víspera del día 1 de mayo, aunque antiguamente la fecha exacta venía marcada por el Sol, situado a 15 grados de Tauro, lo que ocurre alrededor del día 5 de este mismo mes.
Literalmente, Beltaine significa Fuego de Bel, siendo éste el nombre del dios celta del sol, cuya coronación se celebra en este día, ya que esta fiesta marca el inicio del Verano celta.
Mientras los días comienzan a hacerse más largos, la naturaleza se convierte en una explosión de color y los campos se llenan con las primeras flores. El duro invierno ha quedado por fin atrás y la vida despierta en todo su esplendor. Este es un tiempo de exhuberancia, de sexualidad impetuosa y desatada.
Durante esta noche, a las parejas unidas en matrimonio, se les permitía prescindir de las restricciones de sus votos y disfrutar de su sexualidad con otras parejas.
Esto es así porque durante Beltaine tiene lugar la unión sagrada entre la Diosa y su Consorte: el Rey Acebo y el Rey Roble luchan por el amor de la Diosa; el Rey Roble vence, y de este modo gobernará junto a su Reina hasta el próximo Samhain.
La mañana de Beltaine es un momento en el que el agua de rios, arroyos, e incluso el rocío de las flores, se torna mágica. Entonces, se la recoge y se utiliza en baños para aumentar el atractivo, o se bebe para protegerse y deshacerse de las enfermedades.
Por supuesto, el fuego también tiene una importancia primordial, como en todos los Sabbats, y otra de las costumbres de esta festividad es la de encender hogueras con la madera de los principales árboles sagrados: Aliso, Fresno, Abedul, Avellano, Acebo, Roble, Serbal, Manzano, Arce, Abeto, Tejo y Saúco. Como es habitual, luego hay que saltar sobre la hoguera para purificar el cuerpo, librarse de todo lo maligno y recibir buena suerte.
Al igual que en otras celebraciones, también es costumbre hacer ofrendas a los espíritus de la naturaleza y a las hadas para solicitar sus favores y ayuda.
Otra costumbre ancestral muy arraigada, que aún se practica, es la de la danza del Arbol de Mayo, consistente en un tronco de cuyo extremo superior cuelgan multitud de cintas de diversos colores: cada participante en la danza toma una de las cintas y comienza a girar alrededor del tronco, en el sentido del sol, haciendo que las cintas se enrollen en el tronco, para simbolizar el devenir del Cosmos.
Como las flores que empiezan a brotar tienen también una gran importancia, puesto que son una manifestación de la fertilidad que retorna a la tierra, se hacen coronas y guirnaldas con flores silvestres, que luego se usan para adornar las puertas de las casas, o como coronas protectoras.
Los colores tradicionales de Beltaine son muchos y muy variados, pero predominan los colores claros y brillantes propios de la estación: azul, lavanda, amarillo, rojo...
En definitiva, Beltaine es una festividad plena de alegría y energía, que exalta los placeres sensuales que despiertan bajo el cálido abrazo del dios solar.