El nombre Epona deriva del galo epo = caballo. Es una diosa-caballo celta cuya iconografía se vinculó al simbolismo equino.
Se la veneró particularmente en la Galia y en Renania, pero también aparece en Bretaña, Yugoslavia y Africa del Norte. E incluso fue aceptada en la capital del Imperio Romano, donde se le instauró una fiesta, celebrada el 18 de diciembre.
El interés especial del culto a Epona se encuentra en sus imágenes. De hecho siempre se la representa con sus atributos equinos.
La iconografía de Epona se divide en dos grupos principales: El más importante son las pinturas de la diosa montada en una yegua. En las otras principales representaciones aparece representada entre dos caballos. Y otras veces aparece incluso representada en forma de yegua, sin ningún otro atributo humano.
Mucha de la imaginería de Epona muestra el simbolismo de la fertilidad y de la abundancia de la tierra. En muchas imágenes se la representa con cestas de frutas o de maíz. Además, parece que ha habido una asociación definida entre Epona y las Diosas-Madre.
A la Diosa se la asociaba con el agua/curación y con la muerte. En la Galia era representada con el aspecto de una ninfa acuática u ondina. Frecuentemente, también se la representó con un perro que podría reflejar la curación o la muerte.
El simbolismo de la vida después de la muerte puede venir representado por la diosa montada en su yegua con la imagen de un hombre siguiéndola.
Esto se ha interpretado como un alma humana que es llevada al otro mundo.
También puede ser representada llevando una gran llave, lo que puede interpretarse como la capacidad de Epona de abrir las puertas del cielo y del otro mundo.
Se la ha representado incluso con un mapa o plano, como presidiendo el comienzo del viaje del hombre a través de la vida.
Realmente, Epona es la patrona de los caballos, que constituían un bien muy preciado para los celtas en cuanto al transporte, la guerra, el poder, el prestigio y la religión; pero también reflejó los profundos misterios de la vida, de la muerte y del renacimiento.
Según las regiones, también es conocida como Rhiannon o Rosette.